
Hay veces en que me engaño a mi misma creyendo que todo va a cambiar, a mejor, claro. Otras me escondo en mi mundo virtual, donde poseo lo que nunca pensaría que tendría, 3 fincas, dos restaurantes, un hotel, una boutique, un par de ciudades, otro par de islas, mascotas regadas por casa, acuarios, zoos y demás enseres...en fin, toda una empresaria de tres al cuarto...en ocasiones me apetece refugiarme en ilustraciones, en las letras, a veces las mías a veces las de otros, me gusta transportarme a esas escenas que describen y me gusta describir mis emociones en esas ocasiones y, es en esos momentos en los que puedo soltarme a pierna suelta, a pesar de frenarme una y otra vez la idea de hacerlo,... escribir a conciencia, recuperar mi vena bloguera, contar lo que veo, lo que me pasa, lo que siento....pero no siempre es fácil, es complicado poner letras a los sentimientos, poner nombres a los recuerdos, explicar los repentinos ramalazos de pasión que te dan en determinado momento...como explicar el roce del viento fresco cuando estas agobiado por algo?? como explicar lo que sientes cuando te sientes útil...mi vida no cambia mucho, pero yo tampoco hago nada por cambiarla, me enfrasco en el día a día, sin detenerme a soñar, a disfrutar del pensamiento libre, puro e ingenuo como la infancia misma... me escondo tras la rutina del no pasa nada, sin dejar que pase, la aventura del puede ser y será cuando abras la puerta, simplemente...esto último no pega mucho la verdad y, es que no es fácil plasmar lo que quiero decir, sin irme por caminos oscuros, como mi tristeza interior, disfrazada de alegría y pasión por todo lo nuevo que hago, que parezco boba ...pero soy así, aunque me apago....y me doy cuenta de que ni las amigas, ni la familia, ni la pareja, ni los propios hijos, pueden llenar el vacío que te dejas a ti misma, cuando te abandonas a la desdicha..al que sea lo que sea...y no es justo que me esté perdiendo cosas buenas, que quizá, negándome a soñarlas, empiezo a vetarlas para mi, minando mi pensamiento con cizaña para quemar, que no quemo nunca, por no utilizar bien el mechero o por miedo al mismo fuego, a quemarme en la soledad de la incomprensión, porque a fin de cuentas, de eso te trata, de que te comprendan...pero, y yo...? me comprendo yo a mi misma??













He crecido gracias a todo eso, sigo creciendo, algunas cosas dejaron de gustarme, otras aún las adoro, sigo siendo la misma, con un refuerzo, con vitaminas, con el muro medio hecho por un lado y derribando ladrillos, continuamente por el otro, reconstruyéndome, echándome abajo, levantándome de nuevo, pintando a veces, borrando otras…así soy yo hasta hoy, hasta este punto de mi vida en el que estoy.






